lunes, 7 de septiembre de 2015


El grito contenido por años 
   
Por L.R.C.

Luis intenta controlar el temblor que recorre su cuerpo cada vez que la suerte ronda el arco, pero... falsa alarma. Como siempre.

El sonidazo da punto final a sus ilusiones y le arrebata la sonrisa a Luis y la alegría a millones de hombres y mujeres quienes tras la dura jornada del día, buscan refugiar sus ilusiones en el equipo de sus amores, pero ya ven…la vida es así, como dice una triste canción.

A todo esto, una pregunta simple asoma tibiamente ¿Por qué ciertos jugadores de fútbol patean con fuerza hacia el estrellato, pero solo en el extranjero? ¿Por qué cuando su país más los necesita, se apiadan de la redonda y la consuelan en lugar de anotar con furia?

Por estas fechas, vivimos la emoción de las Clasificatorias del Mundial Brasil 2014 , las cuales dependen de tus jugadores y de tu continuo aliento para pisar el verde fresco que tanto esperabas.

La presión de los aplausos, la pena por los adversarios o sencillamente mala suerte, podrían ser en conjunto la barrera del triunfo que nuevamente se hace esperar.

Un buen ejemplo de este caso, es el equipo del Perú. Existe una frase célebre peruana que describe el sentir futbolístico de su gente: “jugamos como nunca, perdimos como siempre”.

Oigan, ya pues. Por qué coger de cabeza las ilusiones de los hinchas y tirarlas fuera del arco. Cuando se juega con la camiseta de tu tierra, agitas corazones, pateas tristezas y anotas alegrías.

A jugar el todo por el TODOS, se ha dicho.
                                                    

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